cabinas de bronceado

¿Protegernos del sol hace que nuestros huesos sean más débiles?

En los últimos artículos hemos hablado de los efectos nocivos de la exposición a las radiaciones solares y hemos intentado daros a conocer los medios para protegernos de ello y evitar problemas derivados. Sin embargo, no queríamos terminar el verano sin hablar también de los beneficios que nos ofrece una correcta y conmedida exposición al sol.

Además de la necesidad de protección solar podemos hablar de necesidad de la vitamina D para el organismo humano. La vitamina D ayuda a fijar el calcio a los huesos. Es una vitamina que se activa con la luz solar, concretamente con los rayos ultravioleta B. Para obtener esta vitamina es suficiente con una exposición limitada, pues se sabe que para conseguir unos niveles adecuados sólo es necesario exponerse al sol unos pocos minutos al día en personas de piel blanca (unos quince minutos en invierno y unos cinco en verano), y algo más en personas de piel oscura.

Es dificil conseguir en la práctica tomar sólo ese poco tiempo al sol y ser constante, actualmente se prioriza la protección solar por el riesgo de cáncer pero se recomienda obtener la vitamina D en exposiciones solares muy cortas o de su otra fuente: la dieta. Se recomiendan alimentos ricos en vitamina D como los lácteos (las leches desnatadas deben incluir vitamina D extra ya que es una vitamina liposoluble que desaparece al quitar la grasa de la leche), huevo o pescados azules (atún, salmón, sardinas…), pero en casos necesarios, (como menopausia, osteoporosis, etc.) pueden ser aconsejables los suplementos en pastillas.

Podemos adelantar que cada vez serán más populares los alimentos fortificados con vitamina D, pues con la edad disminuye la capacidad de síntesis de ésta vitamina.

Es importante recordar que los rayos UVA de las cabinas de bronceado no aumentan la vitamina D y el calcio óseo, puesto que son los rayos UVB del sol natural los responsables de esta acción metabólica.

La población desconoce cómo emplear adecuadamente los protectores solares

el sol y el mar son maravillosos pero debemos protegernos correctamente del sol

el sol y el mar son maravillosos pero debemos protegernos correctamente del sol

Esta circunstancia, junto a la sobreexposicion al sol y la inexistencia de un fotoprotector perfecto contribuye a explicar el aumento de los casos de cáncer de piel

NOTA DE PRENSA. BILBAO, JULIO 2010

  • Declaraciones de la dermatóloga Nerea Landa, fellow de la Asociacion Americana de Láser Médico Quirúrgico y miembro de la Academia Española de Dermatología
  • “La gente sabe que tiene que protegerse del sol, pero al final desconocen qué es un protector solar y cómo usarlo correctamente”.
  • “La protección que ofrecen los distintos productos se testa con cantidades y reaplicaciones que normalmente la población no emplea, por lo que las personas acaban estando menos protegidas y el riesgo de daños en la piel, aumenta”.
  • Para protegerse eficazmente del sol es necesario saber cómo actúa un fotoprotector, cuánto protege, en qué cantidad se ha de aplicar y cada cuánto tiempo es necesaria una reaplicación.
  • Se está generalizando el empleo de sustancias antioxidantes (antirradicales libres) como coadyuvantes de los fotoprotectores.
  • No existe la fotoprotección “total”. Ningún protector solar protege de la exposición excesiva al sol (tanto en número de horas acumuladas como en número de quemaduras acumuladas). Además, es necesario no exponerse al sol al mediodía y generalizar el uso de ropa (camiseta, sombrero y gafas de sol) y sombrillas para protegerse de la radiación ultravioleta.
  • “Los adolescentes son el grupo de edad más reacio a utilizar protectores solares. Asocian tener una piel morena con el atractivo físico debido a la moda. La publicidad influye negativamente y debe ser legislada, como el tabaco”.
  • Una investigación americana reciente ha demostrado que las cabinas de bronceado aumentan el riesgo de melanoma entre un 2,5 y un 3%. “La idea de un bronceado sano o la de ir a un solarium para prepararse para el sol, son conceptos que deben desterrarse”.

La gente no sabe usar correctamente los fotoprotectores y esto provoca que realmente estén mucho menos protegidos de lo que creen contra los efectos nocivos de las radiaciones solares. Es necesario que los poderes públicos y los fabricantes de estos productos realicen un esfuerzo mayor para educar a la población sobre qué es un fotoprotector y cómo debe usarse para que sea realmente eficaz, porque se está poniendo de manifiesto que los esfuerzos de sensibilización no están impidiendo el aumento del número de casos de cáncer de piel. Asimismo, continúa estando bien visto pasar horas y horas al sol en playa en verano, algo que también contribuye negativamente al aumento de casos de melanoma y otros tipos de cáncer de piel. Es evidente la necesidad de educación de la sociedad para un mejor uso de los fotoprotectores solares tras la entrada de lleno en la temporada estival. Leer más